Sostenibilidad del aceite de palma en América Latina
Desde 2001, en América Latina la producción de aceite de palma se ha duplicado y, a diferencia del caso asiático en el que más de la mitad de la expansión ocurrió como resultado de la conversión de bosques a monocultivo, la mayoría de los terrenos donde ha ocurrido esta expansión ha sido en tierras ya deforestadas.
Cuatro países latinoamericanos (Colombia, Guatemala, Ecuador y Honduras) ya forman parte de los ocho mayores productores mundiales y, aunque en conjunto solo producen un 4,8% de la producción mundial total, América Latina tiene el mayor potencial de expansión del cultivo, mejorando incluso la producción por hectárea cultivada.
En América Latina la gran mayoría de las plantaciones de palma están en manos de pequeños y medianos productores (menos de 500) a diferencia del sudeste asiático donde dominan plantaciones muy extensas (entre 3.500 y 50.000) que pertenecen a grandes empresas o compañías gubernamentales.
La región tropical de América Latina y el Caribe constituye la zona boscosa más grande del mundo, con condiciones adecuadas para el cultivo de palma africana. Por esta razón, es indispensable que el crecimiento de la producción de aceite de palma sea sostenible.
Producir aceite de palma de manera sostenible implicará desarrollar nuevos cultivos de palma en áreas ya deforestadas. Llevará consigo la aplicación de buenas prácticas para incrementar la productividad del cultivo y, muy importante, siempre con certificaciones ambientales porque cada vez son más demandadas por los consumidores.
Fuente: https://aceitedepalmasostenible.es/america-latina-avanza-hacia-aceite- palma-sostenible-sin-deforestacion/









